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Blog de masallaesoteric
31 de Agosto, 2010 · General

RICHARD BACH...(BIOGRAFIA,LIBROS Y VIDEOS)

RICHARD BACH...(BIOGRAFIA,LIBROS Y VIDEOS) :

BACH,A SOLAS CON UN PILOTO ...

Por Fabio Ramirez

HOY QUERIA COMPARTIRLES UNOS DATOS DE RICHARD BACH,EL AUTOR DE SENDOS BEST SELLERS Y MUY LEIDO Y VENDIDO Y AUN ADMIRADO...CRITICADO POR QUE SUS OBRAS TIENEN CIERTA VAGUEDAD QUE LAS HACEN NAIF...PERO LA VERDAD ES QUE SIENDO BACH UN PILOTO,UN HOMBRE QUE SABE DE LO QUE ESCRIBE,ALGUIEN QUE SIMPLEMENTE HA VIVIDO Y NOS COMPARTE SUS ANECDOTAS Y REFLEXIONES...ALGO VALIOSO EN SI...NO PRETENDE SER UN GURU,ALGUIEN QUE CUENTA QUE DEBES BUSCARTE A TI MISMO,QUE POR MOMENTOS ES TAN SIMPLE COMO SINCERO...UN AVIADOR,UNA PERSONA QUE HA TENIDO GRANDES DESENCUENTROS CON SU HIJO Y ESO LO CUENTA SU HIJO EN UN LIBRO EXCELENTE...PERSONALMENTE NO CREO QUE EL HAYA ESCRITO LOS LIBROS SOLO POR HACER DINERO,AL MENOS NO TODOS...PERO CON SALVADOR GAVIOTA E ILUSIONES SUCEDE ALGO MAGICO...ILUSIONES ME PEGO TAN FUERTE...ES MAS,CONOCI A MI ESPOSA CUANDO ESTABA EMPEZANDO A LEER ESE LIBRO,EN ESA EPOCA HACIA EL REPARTO DE MERCADERIA DE UN CAMION ALLA POR 1987 Y NO HABIA COMO PARA COMPRAR TODOS LOS LIBROS QUE QUISIERA...ASI QUE EN UN LUGAR TENIAN EL LIBRO Y TODOS LOS DIAS,COPIABA UNA PARTE DE EL EN UN CUADERNO QUE AUN CONSERVO...NO OLVIDARE ESA EPOCA...Y COMO RECIBI TANTAS COSAS DE AMIGOS POR INTERNET,HOY QUE ESTOY UN POCO MEJOR,QUIERO DEVOLVER UN POCO Y ACERCAR ASI,ALGUNOS DATOS Y FRASES Y AUN LIBROS Y VIDEOS DE LOS ESCRITORES ESPIRITUALES MAS IMPORTANTES DE LOS ULTIMOS TIEMPOS...


RICHARD BACH,SEGUN LA WIKIPEDIA :

Richard Bach (Oak Park, Illinois, 23 de junio de 1936). Escritor y piloto de aviación estadounidense, recordado especialmente como autor del libro Juan Salvador Gaviota (Jonathan Livingston Seagull, 1970), que se convirtió en un best-seller mundial en la época y sirvió como argumento de un largometraje dirigido en 1973 por Hall Bartlett.

Estudios y Carrera

De niño, sus padres (Roland Robert y Ruth Helen Shaw) se mudaron a California, a Long Beach, donde estudió en el colegio Long Beach State College, y más tarde se graduó en la Universidad Estatal como mecánico de fabricación de aviones y de estaciones generadoras de energía.

De 1957 a 1962 fue piloto de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Durante esa época empezó a escribir algunos artículos para revistas especializadas en aviación, convirtiéndose en 1963 en editor de la revista Flying, cargo que ocupó hasta el 1964. Toda su vida ha estado unida a la aviación llegando a afirmar que volar era su religión.

Durante su carrera como piloto desempeñó muchos de los oficios asociados a la aviación, como instructor de vuelo, piloto de charter y mecánico de aviación en Iowa. En 1970 obtuvo el cargo de presidente de la Aerolínea Trans-creature; trabajó, además, como piloto acrobático en la Creature Enterprises Inc. En 1974 actuó como piloto de espectáculos aéreos, y en 1975 estuvo vinculado a la Universidad de Embry Riddle como profesor de Filosofía del Vuelo..

Ascenso de un Escritor

Los aviones y la escritura fueron sus grandes pasiones. Aunque profesionalmente estuvo vinculado a la aviación, la literatura le reportó fama mundial y le hizo merecedor de un buen número de premios literarios tanto en Estados Unidos como en Europa. Como escritor, su nombre es un clásico de los best-sellers mundiales desde la década de los setenta.

Casi todos sus libros tienen relación con el vuelo y los aviones. Su éxito más famoso fue Juan Salvador Gaviota, que cuenta la historia de una joven gaviota que aprende a sobreponerse a sus limitaciones y consigue traspasar los límites naturales en una alegoría que ensalza la libertad individual y el afán de superación. En ella es patente la pasión que el autor siente por el vuelo como sinónimo de libertad y de alejamiento de los problemas terrenales. La novela obtuvo, entre otros, el premio Nene el mismo año de su publicación, y se convirtió en una referencia obligada para lectores adolescentes. Éste y otros libros que escribiría más tarde, están impregnados de espiritualidad.

El mundo del cine también le atrajo, aunque su experiencia no pudo ser más negativa. Cuando se filmó la película basada en su obra más famosa, la mencionada Juan Salvador Gaviota, se produjeron cambios en el argumento con los que Richard Bach no estuvo de acuerdo, por lo que demandó a la productora; la que iba a ser su mujer, Leslie Parrish, medió entre las dos partes y la película pudo al fin estrenarse, convirtiéndose en un éxito de taquilla.

Otros Datos

Como dato anecdótico, coqueteó también con la ciencia-ficción, ya que realizó un guión para una película basada en la popular serie Star Trek, que iba a titularse Star Trek: Fase II. Sin embargo, su trabajo fue desestimado en favor del que sería el guión definitivo, que se filmó con el título de Star Trek: La película.

En 1990, Bach tuvo su propia sección en Compuserve donde respondía correos de sus lectores personalmente hasta que empezaron a ser demasiados. También tuvo un sitio web propio que actualmente ha desaparecido.

A pesar de que no creía en el matrimonio, Bach se casó y se divorció dos veces y tuvo seis hijos con su primera mujer. Su segunda esposa fue la actriz Leslie Parrish, a la que conoció durante el rodaje de la película de "Juan Salvador Gaviota" en 1973. Durante su noviazgo escribió "El puente hacia el infinito". Se volvió a casar en 1999 con 69 años con su tercera esposa, Sabryna Nelson-Alexopoulos de 29 años.

Obras

Ajeno a la Tierra (1963) Stranger to the Ground.
Biplano (1966) Biplane.
Nada es azar (1969) Nothing by Chance.
Juan Salvador Gaviota (1970) Jonathan Livingston Seagull.
El don de volar (1974) A Gift of Wings.
Ningún lugar está lejos (1976) There's No Such Place as Far Away.
Ilusiones (1977) Illusions: The Adventures of a Reluctant Messiah.
El puente hacia el infinito (1984) The Bridge Across Forever: A Love Story.
Uno (1988) One.
Al otro lado del tiempo (1993)
Alas para vivir (1995) Running from Safety.
Fuera de mi Mente (2000) Out of my Mind.
Crónicas de los hurones I. En el mar (2002)
Crónicas de los hurones II. En el aire (2002)
Crónicas de los hurones III. Con las musas (2003)
Crónicas de los hurones IV. En el rancho (2003)
Manual del Mesías: Recordatorios para el Alma Avanzada (2004) Messiah's Handbook: Reminders for the Advanced Soul.
Vidas Curiosas: Las Aventuras de las Crónicas del Hurón (2005) Curious Lives: Adventures from the Ferret Chronicles.
El libro Vidas Curiosas es, de hecho, una compilación de los cinco libros Crónicas del Hurón recogidos en un volumen, los únicos cambios son que se cambian los títulos de cada uno de los cinco.
Nueva versión de Juan Salvador Gaviota (2008)
Vuela conmigo (2009)


ENTREVISTA A RICHARD BACH

El extraño aviador al que adoraban los “hippies”
Richard Bach tiene ya 66 años y cuando no escribe sigue volando en sus viejos aeroplanos. En esta entrevista explica el pensamiento místico que le llevó a escribir su célebre “Juan Salvador Gaviota” y a descubrir ahora el mundo perfecto de los hurones.

por José Manuel Bustamante.

Si usted sorprende a Richard Bach en su despacho, en pleno proceso de creación literaria, no tardará mucho tiempo en ver sobre sus hombros o merodeando por el ordenador a Zsa-Zsa. Siempre inquieta, olisqueará el aroma conocido de su amigo humano para corretear enseguida de un lado a otro de la habitación por mera diversión o en busca de su inseparable compañera Chloe.

Es muy probable, aunque en el mundo de los animales nunca se sabe, que Zsa-Zsa no adivine que ella, un magnífico ejemplar de hurón, ha reemplazado a las gaviotas como protagonista del mundo de fábula creado por Bach. En realidad, la deuda del escritor con los animales viene de lejos. De su más famoso libro, Juan Salvador Gaviota, se han vendido más de 30 millones de ejemplares en 40 idiomas. Su lectura se convirtió en asignatura obligatoria para los adolescentes de los años 70 seducidos por los estertores de la contracultura hippie. Solidaridad, libertad, autenticidad... La aventura de la gaviota estaba revestida de valores seudorreligiosos que enganchaban tanto al jovencito contestatario como a los más ingenuos progres de parroquia. En el reciente The Hippie Dictionary, publicado en EEUU, la epopeya de Juan Salvador se considera “un libro de y acerca de la Nueva Era, y que ayudó a crearla”. “No, de eso nada”, se defiende Bach cuando le insinuamos si se considera un líder espiritual. “Nunca he sido un gurú. Si andamos por una playa, dejamos impresas nuestras huellas. Los que llegan son libres de seguirlas, pero lo que encontrarán si lo hacen son sus propios puntos de vista, no los míos. Mis huellas son producto de mis errores y de mis descubrimientos, y no recomiendo que me sigan”.

Solidaridad. Si rastreamos las últimas huellas literarias de Bach encontraremos las tribulaciones de un grupo de hurones empeñados en salvar la vida de animales en peligro. La primera entrega de la serie, formada por cinco libros, verá la luz en España el próximo día i0. En Crónica de los hurones I. En el mar, y tal como se aprecia en el extracto de las páginas anteriores, se ensalzan valores como la solidaridad. “Los animales viven en un mundo honesto”, explica Bach desde su refugio a orillas de un lago en Orcas Island, en la América profunda. “Cuando me encontré la primera vez con un hurón, me quedé impresionado por su carácter. Imaginé cómo sería su cultura, en la que no existe la idea de maldad, sin crimen, ni guerras, donde cada animal vive de acuerdo con sus más altos principios. Recreo su mundo, que es como el nuestro, pero sin nuestro lado oscuro, sin nuestra fascinación por la destrucción”. Bach encontró por primera vez hurones domesticados en casa de un amigo, y ahora convive con nueve. Aunque algo extraños para la cultura española, son comunes en los hogares de Estados Unidos o México, donde se han convertido en las mascotas más frecuentes después de los perros y los gatos.

Los beneficios de Juan Salvador Gaviota, que en i973 fue el libro más vendido en EEUU, han procurado al escritor una vida más que desahogada. A sus 66 años mantiene un aspecto deportivo y se diría que juvenil, acorde con las fábulas que escribe. Se divorció y se casó recientemente con Sabryna, de 32 años. Aparte de la literatura, su pasión más conocida es la aviación. Pilotó aparatos de guerra desde i956 a i964. Cuenta que una vez voló en un avión equipado con la bomba nuclear, y que su objetivo en caso de conflicto hubiera sido la ciudad alemana de Dresde. Pero no hubo guerra, Bach abandonó el Ejército y su presencia es habitual en exhibiciones aéreas, donde aparece con viejos aeroplanos.“Ha dicho que volar es una metáfora de la vida”, le recordamos. “Para volar en un aeroplano”, contesta, “debes confiar en lo que no ves. No hay cuerdas que lo sujeten en el cielo. Lo mismo pasa en la vida, hay fuerzas que no se ven. Son poderes desconocidos para quienes viven sin curiosidad, sin descubrir la esperanza ni la luz”.

En su último libro, la hurona protagonista se llama Bethany, como una de los seis hijos del escritor, que falleció en accidente de tráfico. “Los hurones nos recuerdan que cada elección que hacemos tiene consecuencias en nuestras vidas. Si elegimos el goce que proporciona la creatividad, si elegimos dar regalos a los otros, descubrimos la felicidad. Cada vez que me encuentro con un hurón es un acicate para vivir de acuerdo con mis principios más elevados”. Bach ha ideado su alfabeto, que llama ferrune (de ferret, hurón en inglés), y cuando no escribe se dedica a pintar ilustraciones como las de estas páginas. “Soy muy disciplinado“, explica. “Cuando estoy enfrascado en un libro no me voy a dormir hasta tarde, después de haber escrito varios miles de palabras. Zsa-Zsa, la hurona más pequeña, se suele encaramar a mi hombro mientras escribo. Lo primero para mí es entretener al lector, ¡y el primer lector de lo que escribo soy yo! Después, paso el día pintando y reservo un tiempo para charlar con mi esposa. A veces volamos juntos sólo por el deseo de ver el mundo desde el aire”.

En España. Cuando no vuela ni escribe, lee a Saint-Exupéry, Ray Bradbury o Paulo Coelho. También juega al ajedrez y discute sobre lo que llama “ideas magnéticas”. O recuerda viajes como el que hizo a España en los 60. “Volé junto a varios españoles. Me quedé impresionado por su destreza”.

Se trate de hurones o de gaviotas, Bach encuentra en los animales un mundo ideal que el mundo de los humanos niega todos los días. Él mismo se considera en otro espacio y en otro tiempo. “¿Los atentados del ii-S cambiaron su vida?”. “No”, dice tajante antes de esbozar su mística particular. “Disfruto pensando que nunca hemos nacido. Creo en un Ser Infinito, indiferente a nuestros problemas, a nuestra pobre existencia de bípedos en un pequeño planeta de un pequeño sistema solar en el rincón de una pequeña galaxia. Si el planeta estallara no afectaría a nuestra verdadera vida, que no tiene nada que ver con la muerte y la destrucción. Se perdería sólo lo material. Somos libres para vivir y mirar en otra dirección, más verdadera. Esta dirección diferente es lo que me fascina”.

RENACE JUAN SALVADOR GAVIOTA


La gaviota ha sido para más de 30 millones de lectores símbolo de libertad desde que el libro de Richard Bach fue “best-seller” indiscutido en 1973. El ex aviador plasma ahora los mismos valores de “Juan Salvador Gaviota” en una fábula con hurones como protagonistas. A continuación se ofrece un extracto de “Crónica de los hurones” y una entrevista con el autor e ilustrador, considerado el gurú de la nueva espiritualidad.

El sueño del hurón: navegar en un barco de salvamento

Las estrellas surcaban lentamente la oscura noche de verano cuando Katrinka Hurón cogió a sus dos cachorros, hermana y hermano, y los acostó en su hamaca con delicadeza. Las paredes de piedra aún conservaban el calor del día, calentando la casa de los hurones, mientras, como cada noche, los cachorros, recién bañados, esperaban a que su madre les leyera un cuento.

Lentamente, y sin apartar la mirada de sus pequeños, Katrinka deslizó una pata por la hilera de libros que había en el estante.

–¡Ése! —gritaron Bethany y Vincent al mismo tiempo, y su madre cogió el libro elegido. Sabía perfectamante cuál era por las esquinas gastadas y torcidas de la cubierta. Sin mirar en ningún momento el libro, abrió mucho los ojos, en un gesto de fingida sorpresa.

–¿Qué tenemos aquí? ¿No será por casualidad Crónica de los hurones?

–¡Sí, sí! –exclamaron los dos, como si su madre hubiera adivinado el título por arte de magia.

–Entonces, hijos míos, preparaos para escuchar la historia de unos pequeños hurones que se perdieron en el mar –dijo ella. Había leído tantas veces ese cuento que se lo sabía de memoria desde hacía mucho tiempo.

Bethany Nikka, la mayor de los dos hermanos, se acurrucó en su esquina favorita de la hamaca, con la barbilla sobre el borde del cálido edredón y el hocico y los bigotes apuntando hacia su madre en un gesto de absoluta concentración. Cerró los ojos y dejó volar su imaginación.

Vincent estaba tumbado a su lado, abrazado a su erizo de peluche, buscando la postura más cómoda en el poco espacio que quedaba en la hamaca. Algún día toda la hamaca sería para él solo, pero esa noche se sentía feliz de tener a su hermana a su lado y no le importaba que ella tuviera el mejor sitio.

–Érase una vez unos cachorros que salieron a navegar –empezó a leer su madre–. Eran unos cachorros muy aventureros, aunque no demasiado sensatos, pues decidieron ir hasta la Isla Prohibida, que estaba situada lejos de la costa de aquel gran océano.

Abrió el libro para enseñar a sus hijos el dibujo de aquellos hurones aventureros subidos a una balsa de madera en la que una sábana hacía las veces de vela. Bethany asintió sin abrir los ojos, pues conocía el dibujo de memoria.

¡Pero qué cachorros tan insensatos!, pensó, pues sabía que, mientras ellos se alejaban de la costa, una terrible tormenta de burbujas avanzaba furiosa hacia la Isla Prohibida sin que los pequeños navegantes sospecharan nada.

Podía verlo todo en su imaginación mientras su madre leía el cuento: la larga travesía hasta la isla, que duró un día entero, y a los insensatos hurones. Podía ver cómo se bajaban atropelladamente de la balsa, cómo exploraban la isla sin tener en cuenta que pronto se haría de noche, ajenos a la tormenta que se anunciaba en el cielo. Vio el primer relámpago, oyó el primer trueno. ¡Ya era demasiado tarde! Aquellos insensatos cachorros estaban atrapados en la isla.

–¿Y ahora qué vamos a hacer? –leyó Katrinka. Después levantó el libro para mostrarles a sus hijos un dibujo que ocupaba dos páginas enteras. Ahí estaban los seis desdichados hurones, atrapados en una mancha de tierra, rodeados por la tormenta de burbujas.

–¿Qué podían hacer? –dijeron los dos cachorros.

Bethany lo veía todo: la tormenta, que rugía sin cesar; los grandes barcos que se apresuraban a volver a sus puertos para escapar de la furia de un océano que parecía haber enloquecido; a los pobres cachorros sujetos a los troncos de los árboles como pequeños estandartes peludos ondeando al viento; a los padres en el momento de descubrir que sus pequeños no estaban, que habían navegado hasta la isla y que sólo tenían una pequeña bolsa de comida...

Finalmente, el viento amainó, pero la isla y el mar permanecieron cubiertos de burbujas, haciendo prácticamente imposible el rescate de los cachorros.

–¿Qué podían hacer? –repitió su madre.

–¡Llamar a los hurones de salvamento! –exclamaron los dos cachorros.

–Eso es –dijo Katrinka–. ¡Llamar a los hurones de salvamento!

Después volvió la página.

Bethany, expectante, contuvo la respiración. Conocía cada detalle del cuento: el estridente sonido de las sirenas retumbando en la base del Cuerpo Hurón de Salvamento Marítimo, el capitán Terry Hurón y los miembros de su equipo corriendo a sus puestos, el atronador rugido de los motores y la estela del buque que, una vez más, salía veloz en una misión de rescate. Allí estaban los hurones de salvamento, saliendo del canal, abriendo la tormenta de burbujas con la proa del buque Emily T. Hurón, de camino a la Isla Prohibida.

“¡Adelante, capitán Terry!”, dijo Bethany para sus adentros, aunque sabía que él estaba demasiado ocupado como para oír sus palabras de ánimo. El valiente capitán navegó a ciegas. Nunca perdía de vista el radar y permanecía atento a cualquier barco que pudiera cruzarse en su camino. Aunque más que en el radar, confiaba en el fino oído de los miembros de su tripulación, siempre atentos a cualquier sonido, listos para evitar una posible colisión que los enviaría directamente al fondo del mar.

Mientras tanto, en la isla, rodeados por las inmensas burbujas, los cachorros se agarraban unos a otros para no extraviarse. Ya habían acabado con toda la comida, compartiendo hasta la última miga de pan. Se juntaron, apretándose unos contra otros, tiritando de frío, temiendo por sus vidas. ¡Qué insensatos habían sido! ¡Cómo se arrepentían de haber ido a la Isla Prohibida!

–¡Buque a proa, señor!

Bethany vio lo mismo que el capitán Terry Hurón: una mancha que había aparecido repentinamente en el radar, un inmenso carguero a la deriva que les cortaba el camino hacia la isla.

–¡Todo a estribor! –ordenó al hurón que estaba a cargo del timón, y el buque de rescate cambió de rumbo, levantando una estela de olas y espuma.


¡A cien patas de la orilla!
El inmenso buque de los humanos surgió amenazante de entre la masa de burbujas blancas, despidiendo reflejos metálicos. Instantes después, y gracias a la hábil maniobra del capitán Terry, volvió a desaparecer, esta vez a la espalda del veloz buque de los hurones. El capitán ordenó que recuperasen el rumbo original. Así, el buque de salvamento se abrió camino entre los arrecifes y los bancos de arena de la Isla Prohibida, serpenteando lentamente, con Abington Hurón en la proa, comprobando una y otra vez la profundidad con una sonda.

–¡Veinte patas de profundidad, señor! –exclamó antes de volver a lanzar el cabo, que silbó en el aire en su camino hacia el mar. El buque siguió avanzando.

–¡Quince patas, señor! ¡Quince patas!

Las burbujas, que cubrían el mar y la isla como si de una gran manta se tratara, eran tres veces más altas que la antena del radar del buque de salvamento.

–¡Doce patas, señor!

–Echad el ancla –ordenó luego el capitán–. Señales acústicas –añadió.

El sonido de las sirenas cortó el aire cuatro veces seguidas. Después se oyó el eco de la isla, cercana aunque invisible. Finalmente se hizo el silencio.

–Otra vez.

Esta vez, tras las señales acústicas, oyeron unos lejanos gritos de júbilo.

El capitán cogió el megáfono.

–¡Ah de la isla! Les habla el capitán del buque de salvamento Emily T. Hurón. Estamos a menos de cien patas de la orilla. Haremos sonar la sirena cada medio minuto. Acérquense a la orilla. Nosotros acudiremos en su ayuda. Bajo ninguna circunstancia deben intentar alcanzar el buque a nado.

Esta vez, los gritos de júbilo se oyeron con mayor claridad.

–¡Aquí! ¡Aquí! –gritaban los pequeños hurones desde la isla.

Apenas unos minutos después, Jingles Hurón, el contramaestre del buque de salvamento, regresó a bordo junto al primer huroncito, ambos empapados y cubiertos de burbujas.

–Arriba, jovencito –dijo Jingles mientras levantaba al cachorro hasta cubierta, donde esperaba Joanna Hurón, la vigía de proa. Después volvió a la isla a por otro huroncito. El viaje de vuelta a la base fue más lento que el de ida. Aunque había menos burbujas, las olas no permitían navegar a toda marcha, ni siquiera tratándose de un buque del Cuerpo Hurón de Salvamento.

La lección del hurón filósofo
Katrinka Hurón volvió la última página del libro, la que mostraba el dibujo de la pequeña Angela Hurón dándole un beso al capitán Terry. Incapaz de contener la emoción, Bethany se secó las lágrimas de admiración por los valientes hurones del cuerpo de salvamento. Su madre cerró el libro. Después se levantó y arropó a los dos pequeños hurones en la hamaca.

–Buenas noches, pequeños míos.

Bethany respiró hondo.

–¿Mamá, crees que cuando sea mayor podré entrar en el Cuerpo Hurón de Salvamento? –preguntó.

Katrinka se volvió hacia su hija y la observó en silencio.

–¡Ay...! –suspiró–. Te pareces tanto a tu padre. Puedes ser cualquier cosa que desees ser, hija mía. Sólo tienes que desearlo con fuerza.

Después besó a sus dos cachorros y apagó la luz.

Lejos de la casita de piedra, en las tierra altas que hay cerca del techo del mundo, los hurones filósofos habían llegado a la misma conclusión: sólo encontramos la felicidad cuando perseguimos aquello que verdaderamente deseamos. Lo llamaban sabiduría. Aunque Bethany Hurón todavía escucharía muchas veces su cuento favorito, aquella noche, mientras escuchaba a su madre, supo que algún día ocuparía el puente de mando de su propio buque de salvamento.

Pocos humanos lo saben, pero, en los márgenes de todos los mares, el Cuerpo Hurón de Salvamento Marítimo siempre está presente allí donde los guardacostas de cada país tienen sus bases. Es responsabilidad de los humanos salvar las vidas de las personas que corran peligro durante una tormenta o en un naufragio, y es responsabilidad de los hurones ayudar a cualquier animal que corra peligro en el mar. Junto a cada base humana de guardacostas hay una pequeña base donde viven los valientes y dedicados hurones que arriesgan sus vidas para salvar a otros animales. Son prácticamente iguales que las de los humanos: tienen barracones, comedores, muelles, diques secos y puestos de mando, sólo que todo en miniatura.

El lema del Cuerpo Hurón de Salvamento, Silentus Salvatum, habla por sí mismo: “Salvamos en silencio”. Ése es el objetivo de cada uno de los hurones que se presentan voluntarios al cuerpo. Y, ya se trate de un terrible temporal o de un fuego a bordo de una embarcación, los hurones de salvamento raras veces han perdido a un animal en apuros durante una misión de rescate.

Sus buques de salvamento son pequeños y ligeros, pero fuertes y resistentes. Tienen potentes motores gemelos que les permiten surcar las aguas a gran velocidad. Con un capitán y una tripulación formada por cuatro hurones marineros, estos buques resultan prácticamente imposibles de hundir, aunque a lo largo de los años, algunos han sido arrastrados hasta el fondo del mar al ser abordados por buques de humanos y otros han sido hechos añicos por inmensas olas. Pero, gobernados con habilidad, resultan perfectos para su misión de salvamento.

Primera misión en el mar
No mucho tiempo después de que su madre hubo dejado de leerle cuentos antes de dormir, tras graduarse con los más altos honores en la Academia de Oficiales del Cuerpo Hurón de Salvamento Marítimo, la alférez Bethany N. Hurón se presentó ante el oficial al mando de la base de salvamento de Maytime. Había podido elegir Maytime porque había sido la mejor alumna de su promoción. La base estaba situada en una ensenada que se abría al amparo de una costa rocosa asolada por intensos temporales en invierno y peligrosas corrientes marinas en verano. Bethany había solicitado ingresar en el servicio activo, y en Maytime sin duda encontraría la acción que buscaba.

–Se presenta la alférez Bethany Hurón, señor –saludó.

El comandante Curtis Hurón se dio la vuelta en la cubierta del buque de salvamento y le devolvió el saludo a la esbelta alférez. La primera de su promoción –pensó–. Seguro que quiere capitanear su propio buque lo antes posible. Sin duda, le habrán enseñado muchas cosas en la academia, pero todavía le queda mucho por aprender. Pobre cachorra. Aunque, desde luego, era una cachorra con suerte.

–¿Cuál es la temperatura máxima que puede alcanzar el aceite en los motores gemelos de un buque de salvamento, alférez?

Bethany tardó unos segundos en contestar. Esperaba que le dieran la bienvenida a la base, no que le hicieran un examen.

–Ciento dieciocho grados centígrados, señor.

–¿Qué ocurriría si el capitán decidiera forzar la máquina hasta sobrepasar esa temperatura?

–Los rodamientos acabarían por agarrotarse –contestó inmediatamente la joven alférez–. El motor no resistiría mucho tiempo, señor.

El comandante frunció el ceño para disimular la sonrisa que se dibujaba en sus labios. Sin duda, la joven alférez conseguiría capitanear su propio buque.

–¿Y si hubiera vidas en peligro? –siguió preguntando–. ¿Qué haría usted si fuese necesario forzar la máquina para salvar vidas animales?

–Si no quedara más remedio, lo mejor sería sobrecalentar un solo motor y conservar el segundo en buen estado, señor.

El comandante la observó con atención.

–Eso es exactamente lo que hizo el capitán de este buque, alférez –dijo el comandante–. Nos ha traído un tiempo espléndido. Le recomiendo que lo disfrute mientras dure.

Y sin más, le dio la espalda y bajó a la sala de máquinas. Con el barómetro descendiendo como estaba, pronto necesitarían ese buque.

Y así comenzaron las aventuras de Bethany Hurón en la base de Maytime. Fue nombrada tercer oficial a bordo del Intrépido, el buque de salvamento J-i66 y a las órdenes del capitán Angio E. Hurón no tardó en descubrir que el mar era un aula mucho más exigente que cualquier academia de oficiales.

“Crónica de los hurones I. En el mar”, de Richard Bach, editorial Planeta, sale a la venta el próximo día 10. Es el primero de una serie de cinco libros.


PALABRAS DE BACH :

  • "Nunca nacimos y nunca moriremos."
  • "El odio es el amor sin los datos suficientes."
  • "Nunca te conceden un deseo sin concederte también la facultad para hacerlo realidad. Sin embargo, es posible que te cueste trabajo."
  • "Todos los seres, todos los acontecimientos de tu vida, están ahí porque tú los has convocado. De ti depende lo que resuelvas hacer con ellos"
  • "No existe ningún problema que no te aporte simultáneamente un don. Buscas los problemas porque necesitas sus dones."
  • "Si tu felicidad depende de lo que hagan los demás, supongo que estarás en aprietos"
  • "Justifica tus limitaciones y te quedaras con ellas"
  • "El mundo es tu cuaderno de ejercicios, en cuyas páginas realizas tus sumas. No es la realidad, aunque puedes expresar la realidad en él si lo deseas. También eres libre de escribir tonterías o embustes, o de arrancar las páginas."
  • "Aprender es descubrir lo que ya sabes.
    Actuar es demostrar que lo sabes.
    Enseñar es recordarles a los demás que saben tanto como tú.
    Sois todos aprendices, ejecutores, maestros."
  • "Eres maestro de lo que has vivido,artesano de lo que estás viviendo y aprendiz de lo que vivirás."
  • "Para volar tan rápido como el pensamiento a donde quiera que sea, dijo, debes empezar por saber que ya has llegado".

Tu única obligación en cualquier período vital consiste en ser fiel a ti mismo.

Obligación

El odio es el amor sin los datos suficientes.

Odio

Nunca te conceden un deseo sin concederte también la facultad para hacerlo realidad. Sin embargo, es posible que te cueste trabajo.

Realidad

¿Y qué harías si Dios hablara directamente a la cara y os dijera: "Os ordeno que sean felices en el mundo mientras vivan"? ¿Qué harías entonces?

Dios

Vive de tal manera que nunca te avergüences si se divulga por todo el mundo lo que haces o dices aunque lo que se divulgue no sea cierto.

Mundo

Tus amigos te conocerán mejor en el primer minuto del encuentro que tus relaciones ocasionales en mil años.

Amigo

La mejor forma de rehuir la responsabilidad consiste en decir: "Tengo responsabilidades".

Forma

No existe ningún problema que no te aporte simultáneamente un don.

Problemas

El vínculo que une a tu auténtica familia no es de sangre, sino de respeto y goce mutuo.

Sangre

Si tu felicidad depende de lo que hagan los demás, supongo que estarás en aprietos.

Felicidad

La nube ignora por qué se desplaza en una determinada dirección, y a una velocidad específica. Siente un impulso... Ese es el rumbo del momento. Pero el cielo conoce las razones y las configuraciones que hay detrás de todas las nubes, y tu también las conocerás cuando te eleves a la altura indispensable para ver más allá de los horizontes.

Altura

Si haces la experiencia de ser ficticio durante un tiempo, comprenderás que a veces los personajes de ficción son más auténticos que los individuos de carne y hueso y de corazón palpitante.

Personaje

Tus amigos te conocerán mejor en el primer minuto del encuentro que tus relaciones ocasionales en mil años.

Lo que la oruga interpreta como el fin del mundo es lo que el maestro denomina mariposa.

El vínculo que te une a tu verdadera familia no es el de la sangre, es el del respeto y la alegría que tú sientes por las vidas de ellos, y ellos por la tuya. Muy raramente los miembros de una familia crecen bajo el mismo techo.

El odio es el amor sin los datos suficientes.
Tu única obligación en cualquier período vital consiste en ser fiel a ti mismo.

Si nace el amor entre dos personas que ya se han decubierto a sí mismas, ¡qué maravillosa aventura se inicia, con huracanes y todo!.

No existe ningún problema que no te aporte simultáneamente un don.

Somos el puente hacia el infinito, arqueado sobre el mar, buscando aventuras para nuestro placer, viviendo misterios, eligiendo desastres, triunfos, desafíos, apuestas imposibles, sometiéndonos a prueba una y otra vez aprendiendo el amor.

Todos los seres, todos los acontecimientos de tu vida, están ahí porque tú los has convocado. De ti depende lo que resuelvas hacer con ellos.


Sin duda, tu coraza te protege de la persona que quiere destruirte. Pero si no la dejas caer, te aislará también de la única que puede amarte.

Si tu felicidad depende de lo que hagan los demás, supongo que estarás en aprietos.

¿Y que harías si Dios hablara directamente a la cara y os dijera: "Os ordenos que sean felices en el mundo mientras vivan"?, ¿qué harías entonces?.

Nuestra amistad no depende de cosas como el espacio y el tiempo.

No hay errores. Los acontecimientos que atraemos hacia nosotros, por desagradables que sean, son necesarios para aprender lo que necesitamos aprender; todos los pasos que damos son necesarios para llegar adonde hemos escogido.

Los semejantes se atraen. Limítate a ser quien eres: sereno, transparente y brillante. Cuando irradiamos lo que somos, cuando sólo hacemos lo que deseamos hacer, esto aparta automáticamente a quienes sí tienen algo que aprender y también algo que enseñarnos.

Tu conciencia es la medida de la honradez de tu egoísmo. Escúchala atentamente.

Nunca te conceden un deseo sin concederte también la facultad para hacerlo realidad. Sin embargo, es posible que te cueste trabajo.

¿No crees que ser curiosos es mucho más importante que ser parecidos? Porque somos diferentes podemos gozar la diversión de intercambiar mundos y regalarnos mutuamente nuestros amores y nuestros entusiasmos.

Si haces la experiencia de ser ficticio durante un tiempo, comprenderás que a veces los personajes de ficción son más auténticos que los individuos de carne y hueso y de corazón palpitante.

Vive de tal manera que nunca te averguences si se divulga por todo el mundo lo que haces o dices aunque lo que se divulgue no sea cierto.

La mejor forma de rehuir la responsabilidad consiste en decir: "Tengo responsabilidades".

Añadir a mis favoritos Añadido por joseMás información No es el desafío lo que define quiénes somos ni qué somos capaces de ser, sino cómo afrontamos ese desafío: podemos prender fuego a las ruinas o construir un camino, a través de ellas, paso a paso, hacia la libertad.

La ciencia mas peligrosa es aquella que está restringuida al dominio de los expertos.

Aprender es descubrir lo que ya sabes. Actuar es demostrar que lo sabes.

La grandeza del alma es benéfica y generosa, porque es necesaria una grande energia para sacrificar sus intereses al interés de los demás.

No vuelvas la espalda a los fututus posibles antes de estar seguro de que no tienes nada que aprender de ellos.

No existe ningun problema que no te aporte simultaneamente un don.

Siempro gozarás de libertad para cambiar de idea y elegir otro futuro u otro pasado.

La justicia es el apoyo del mundo, y la injusticia el origen y manantial de todas las calamidades que le afligen.

Tenemos que rechazar todo lo que nos limité

El vinculo que une a tu auténtica familia no es de sangre sino de respeto y de goce mutuo.

La modestia sola es capaz de desarmar a la envidia, que por lo común hace a los hombres injustos.

La moral es la ciencia de las relaciones entre los hombres y de los deberes que se desprenden de esas relaciones.


LIBROS DE RICHARD BACH :

* AQUI TE COMPARTO ALGUNOS ENLACES CON LIBROS DE BACH,DEL PORTAL EL MISTICO.

Puente hacia el Infinito
Juan Salvador Gaviota
Cronicas de los hurones
Al Otro Lado del Tiempo  
Ningún lugar esta lejos
Ilusiones

JUAN SALVADOR GAVIOTA...VIDEO :

Un video de Youtube de la excelente pelicula

http://www.youtube.com/watch?v=L9YSq-T1Cpw&feature=Pl...



Palabras claves,
publicado por masallaesoteric a las 16:10 · 1 Comentario ·  Recomendar
 
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Comentarios (1) · Enviar comentario
Don't you understand that it's correct time to get the mortgage loans, which can make you dreams real.
publicado por Darcy, el 13.12.2012 20:57
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